Salud
Turquía no exige ninguna vacuna a la entrada, salvo las siempre
recomendables
del tifus y el tétanos. Entre las enfermedades más comunes que se pueden padecer, están los siempre fastidiosos problemas estomacales, que afectan a muchos viajeros. Lo más recomendable para prevenirlas es beber agua mineral embotellada, aunque esta es potable en casi todo el país, pelar y lavar bien las verduras y frutas, aparte de no excederse tomando refrescos y sobre todo especias en las comidas.
Las farmacias (
Eczane) suelen estar bien provistas y el personal habla inglés o francés.